Ocupa tu espacio. Encuentra tu voz

Taller en línea


¿A veces te haces chiquita/o frente a los demás?

 

Tal vez te pasa cuando quieres poner un límite, expresar una necesidad, hacer una propuesta o hablar delante de otras personas.

Entonces quizá te resulte familiar:

Tu cuerpo se encoge

Tu voz se hace pequeña

Te guardas lo que quieres decir


Y te gustaría...

Ocupar tu espacio

Encontrar tu voz

Expresarte sin perder la conexión con los demás


Quizá tiendes a ceder, porque quieres cuidar tus relaciones. Te cuesta decir "no" y luego te quedas con frustración o resentimiento. O tal vez, cuando quieres compartir un punto de vista, dudas de ti y tu voz suena como si estuviera pidiendo disculpas.

Me imagino que te gustaría expresarte con seguridad y confianza, diciendo lo que piensas y lo que necesitas, al mismo tiempo que cuidas la conexión con los demás. ¿Es así?

 

Mi propuesta

Muchas personas trabajan únicamente con sus pensamientos: comprenden de dónde vienen sus inseguridades, cuestionan sus creencias y aprenden nuevas maneras de ver las cosas. Sin embargo, cuando llega el momento de poner un límite o expresar una idea importante, su cuerpo vuelve a encogerse y su voz vuelve a hacerse pequeña.

Otros enfoques ponen el acento en el cuerpo: enseñan qué postura adoptar, cómo usar la voz o qué gestos hacer para transmitir seguridad. Pero, si por dentro sigue presente el miedo al juicio o al conflicto, esa seguridad suele sentirse forzada.

Mi propuesta integra ambas direcciones del cambio ⇄

🧠❤️ → 🧍 Cuando transformas tu manera de relacionarte contigo misma/o y con los demás, el cuerpo deja de encogerse, de forma natural.

🧠❤️ ← 🧍 Y cuando aprendes a habitar tu cuerpo con mayor libertad, también te resulta más fácil sentirte segura/o, encontrar tu voz y expresarte con autenticidad.

Los 5 pilares para ocupar tu espacio y conectar con los demás:


1. Escuchar tu interior: Escuchar con curiosidad los pensamientos, sentimientos y necesidades que surgen cuando te haces chiquita/o, para recuperar la libertad de elección.

2. Habitar tu cuerpo: Cultivar conciencia corporal al relacionarte con los demás, para encontrar una postura más libre y natural, habitando tu estatura completa.

3. Liberar tu voz: Reconocer y prevenir las tensiones musculares que restringen tu voz, para que ésta recupere su presencia natural.

4. Expresarte sin perder la conexión: Aprender a comunicar lo que te importa sin juzgar, escuchar con empatía la respuesta del otro y buscar soluciones que les funcionen a ambos.

5. Hablar desde tu contribución: En lugar de centrar tu atención en lo que puedan pensar de ti, preguntarte de qué manera lo que vas a comunicar puede ser una contribución para los demás.


 

Contenido de taller

En cada clase dedicaremos un espacio al trabajo corporal y de voz, y otro al trabajo interior y relacional, explorando un tema distinto cada semana.

Temario de trabajo emocional y relacional:

1. Escuchar tus señales internas para saber lo que realmente quieres y lo que no quieres.
2. El lenguaje que crea conexión y el que crea desconexión.
3. Escucha empática.
4. Dialogar para encontrar soluciones que les funcionen a todos/as.
5. Transformar las creencias que contribuyen a que te hagas chiquita/o.
6. Cómo transformar la culpa y la vergüenza.
7. Cómo transformar el miedo al qué dirán.
8. La práctica del autoaprecio.
9. Cómo confiar en tus aportaciones y en tus propuestas.
10. Sanar heridas del pasado que siguen influyendo en el presente.
11. Cómo pedir lo que necesitas.
12. Cómo evitar malentendidos.
13. Animarte a decir algo difícil.
14. Decir no... y recibir un no.
15. Poner límites con firmeza cuando es necesario (y el uso protector de la fuerza).
16. Asertividad en el trabajo vs. asertividad en las relaciones íntimas.
17. Expresar y recibir agradecimiento.
18. Cómo interrumpir, cuando es necesario.
19. Hablar en público.
20. Sesión de cierre.

Además, cada participante recibirá una sesión individual de Técnica Alexander (conciencia corporal).

 

Mira el video del testimonio de Sabina:

Captura de pantalla 2024-11-28 091153
 

¿Cuántas sesiones se recomienda tomar?


Depende de la situación que quieras abordar. Por ejemplo, para trabajar con algo que te haya estado afectando durante ya algún tiempo, o con algún patrón arraigado que quieras cambiar a fondo, te recomiendo comprometerte a por lo menos 15 sesiones.

Esto nos permitirá generar un cambio significativo, tanto hacia tu interior como en la relación con la otra persona, y te dejará herramientas que podrás aplicar también en otras situaciones de tu vida.

¿Necesitas un estimado sobre el número de sesiones que se requerirá para lograr tus objetivos? Con gusto podemos tener una conversación previa al respecto.


¿Con qué frecuencia tomarlas?


Una vez por semana es un buen ritmo para empezar a notar cambios pronto.


Duración:


Cada sesión dura alrededor de 1 hora y 15 minutos.


¿Dónde son las sesiones?


Por videollamada o presenciales en Cuernavaca.


 

"Me pasé los primeros 40 años de mi vida guardando ira y resentimiento, con una actitud hacia los demás que me llevó a cometer un sin fin de errores. Hace 8 años me di la oportunidad de tomar sesiones con Rodrigo y fue el parteaguas para irme descubriendo. Me ayudó a encontrar los puntos de inicio de mis enojos, a entender a la persona de enfrente, y también a agradecer mi vida y mis circunstancias. Puedo decir que hoy soy dichoso. Sigo teniendo fallas, pero ahora tengo una mayor capacidad para reconocer mis errores y corregirlos, y también de aceptar los errores de los demás y hacérselos saber sin ofender. Antes reprimía mis sentimientos; hoy fluyo dejando a mi cuerpo expresarse y haciéndole caso a lo que me dice".

Jorge Martínez Fonseca

 

Mira el video del testimonio de Ivette:

Captura de pantalla 2025-07-02 185510


Sobre las mediaciones

Ideales para cuando dos o más personas requieren apoyo para dialogar y resolver un conflicto específico.
Tenderemos puentes de entendimiento para llegar a soluciones que les funcionen todos/as.


Mi rol como mediador:


Mi objetivo es escuchar a cada una de las partes, ayudándole, cuando sea necesario, a procesar y entender sus emociones, e identificar con claridad sus propias necesidades. Luego, los apoyo para que puedan escucharse y comprenderse entre ustedes, y para que juntos/as encuentren soluciones que tomen en cuenta las necesidades de todas las personas involucradas.

Estructura de la mediación:


Recomiendo iniciar con una sesión individual con cada persona involucrada, y luego realizar una sesión en conjunto. Si después de esto se necesitan más sesiones podemos repetir esta secuencia: sesiones individuales seguidas de una reunión conjunta. Para conflictos más complejos, sugiero tomar al menos tres series de este ciclo.


Duración:


Cada sesión dura alrededor de 1 hora y 15 minutos.


¿Dónde son las sesiones?


Por videollamada o presenciales en Cuernavaca.



Rodrigo Suárez Hoffman

Certificado en Técnica Alexander y Comunicación No Violenta


Desde niño estudié música y me encantó. Durante mi pubertad mis papás se separaron, lo cual me ha de haber afectado bastante porque recuerdo mi adolescencia como la etapa más difícil de mi vida. Me volví tímido y muy encorvado.

Más adelante viajé a estudiar la licenciatura en el London College of Music. Curiosamente, lo que más agradezco de esa escuela es que ahí conocí la Técnica Alexander, un método de reeducación psicofísica.

Fue durante mi formación como maestro de Técnica Alexander donde sucedió mi gran transformación, como cuando una oruga que se convierte en mariposa. Mi postura corporal cambió de manera notable, y ese cambio fue inseparable de una transformación a nivel psicológico. Al mismo tiempo aprendí a bailar salsa y a contar chistes.

Llevo 26 años enseñando Técnica Alexander. A lo largo de este tiempo he trabajado principalmente con personas que buscan aliviar dolores de espalda y con artistas escénicos que desean prevenir lesiones. Sin embargo, lo que más he disfrutado ha sido ayudar a músicos, actores y cantantes a mejorar su expresión, su presencia escénica y la calidad de su voz.

El segundo gran parteaguas de mi vida llegó cuando conocí la Comunicación No Violenta (CNV). Su nombre puede hacer pensar que está dirigida a personas agresivas, pero mi dificultad era justamente la contraria: me guardaba las cosas para ser amable. La CNV me enseñó a expresar mis necesidades sin perder la conexión con los demás. Desde hace 16 años también comparto este enfoque con otras personas.

Y recientemente me llegó la inspiración para crear este taller, que queda como anillo al dedo para combinar mis dos pasiones, y lo que he aprendido por mi historia de vida.




¿Quiéres platicar?
Si todavía no estás seguro de que estas sesiones sean lo que estás buscando, me encantará tener una conversación contigo, para que me cuentes qué quieres lograr, o qué problema quieres resolver, y yo pueda responder todas tus dudas.

Llámame o escríbeme:
Tel. (+52) 55 1365 8513.